Las elasticidades de la demanda


          En otra entrada hablábamos de la elasticidad en economía. Pues bien, habiendo muchas elasticidades las más importantes son las elasticidades de la demanda: la elasticidad precio de la demanda, la elasticidad renta de la demanda y la elasticidad cruzada de la demanda.

La elasticidad precio de la demanda 

          La elasticidad precio de la demanda es tan relevante que, en muchas ocasiones, se denomina simplemente elasticidad de la demanda. Mide la variación porcentual de la demanda ante la variación en un 1% del precio. Como las variaciones suelen ser de signo contrario; la demanda baja cuando sube el precio, la demanda sube cuando baja el precio; tiene signo negativo y se suele tomar en valor absoluto.

          Varía, no solamente en función del precio que consideremos, sino también en función de la demanda que consideremos. Cuando esa demanda es la demanda a la que se enfrenta una empresa en un mercado perfectamente competitivo, la elasticidad será infinita. La explicación es sencilla. En un mercado donde hay competencia perfecta, se dice que los agentes son precioaceptantes. Eso significa que si la empresa aumenta mínimamente su precio ya no comprará nadie a esa empresa. Eso es en denfinitiva una demanda de elasticidad precio infinita. Del mismo modo, puede demostrarse que una empresa maximizadora de beneficios elegirá un margen del precio sobre el coste que es inversamente proporcional a la elasticidad de su demanda. Las empresas que se enfrentan a demandas muy poco elásticas, muy rígidas, tienen márgenes muy altos.

          Una implicación muy importante de la elasticidad precio de la demanda, aunque también, en su caso, de la oferta, es su relación con los impuestos. Cuando se decide establecer un impuesto lo más eficiente posible, se buscan impuestos que distorsionen lo mínimo posible las decisiones de los que van a ser contribuyentes por ese impuesto. En la medida que un impuesto aumente el precio de algún bien o servicio, o de algún factor de producción como el trabajo, ese incremento en los precios supone que los participantes en ese mercado tomen decisiones. Esas decisiones serán, por así decir, más drásticas cuanto mayor sea la elasticidad. La imposición cuando la elasticidad es alta lleva a una mayor distorsión en ese mercado.

          Varios son los factores que influyen en la elasticidad precio de la demanda. Entre ellos se encuentran:

1) Si el bien a considerar es un bien necesario o un bien de lujo. Los bienes de lujo tienden a tener una elasticidad precio de la demanda mayor. Un bien que necesito mucho es menos susceptible de que disminuya su consumo cuando aumenta su precio. Ante  un aumento en igual porcentaje del precio del pan y del precio de los cruceros de lujo, lo normal es que disminuya más el consumo de cruceros de lujo que el consumo de pan.

2)También le afecta la existencia de sustitutivos,es decir, de bienes que se consumen el uno en lugar del otro. Cuanto más cercanos sean, mayor será la elasticidad. Por ejemplo,  si aumenta el precio de la sacarina, al existir varios edulcorantes alternativos en el mercado, es muy probable que el consumo caiga mucho más que si no existiesen alternativas. 
3)También afecta la existencia de bienes complementarios, de bienes que se consumen juntos,si el presupuesto que se gasta en ese bien es pequeño con relación al del bien que se consume junto con él. En ese caso la elasticidad precio de la demanda será menor. Es el caso, por ejemplo, del consumo de aceite para automóviles. La elasticidad precio de la demanda de aceite para automóviles será pequeña porque el aceite se consume juntamente con los otros elementos del automóvil y, dentro de los gastos que supone ese conjunto, lo que se gasta en aceite es una cantidad pequeña. Ante un aumento del precio del aceite su consumo descenderá poco.
4) El porcentaje de renta destinado al consumo de ese bien. Cuanto mayor sea la proporción mayor será la elasticidad. Cuando se gastan proporciones importantes en determinados bienes, una pequeña variación en los precios es más probable que nos haga buscar alternativas. Así, es más probable que, ante un  mismo aumento en el precio del gas para calefacción se busquen alternativas y disminuya su consumo, que si el aumento se produce en un bien al que se dedica un presupuesto pequeño, como las servilletas de papel. 
5) El plazo a considerar. A corto plazo la elasticidad precio de la demanda puede ser  alta en bienes duraderos. En el caso de bienes duraderos un aumento del precio del bien,en el corto plazo, puede llevar a que disminuya  mucho la cantidad demandada simplemente porque la gente retrasa su compra. A largo plazo la elasticidad será mucho menor, porque parte de la gente que retrasó la compra acabará comprando. En los bienes no duraderos, la elasticidad será menor en el largo plazo, particularmente en aquellos que se consumen con otros que son duraderos.  Por ejemplo el gas para calefacción se consume conjuntamente con una caldera de gas. Si se quiere cambiar el gas por otra alternativa, que suponga cambiar de caldera, a corto plazo la única alternativa es consumir en alguna medida pequeña menos gas. En el largo plazo sí se puede cambiar una caldera y dejar de consumir gas. Es por eso que en los bienes no duraderos, al contrario que en los duraderos, la demanda es mucho más elástica en el largo plazo que en el  corto plazo.
La elasticidad renta
          La elasticidad renta de la demanda es el porcentaje en que varía la demanda de un bien ante variaciones de un 1% en la renta del consumidor. Se pueden clasificar los bienes en dos tipos en función de la elasticidad renta de su demanda:
1) Los bienes inferiores son aquellos que tienen una elasticidad renta de la demanda negativa. Es decir, aquellos que al aumentar la renta disminuye su consumo. Son bienes que el individuo quiere dejar de consumir y que solamente consume porque no tiene renta suficiente como para permitirse alternativas. Las chabolas son, para la mayoría de la gente, un bien inferior.
2) Los bienes normales son los bienes cuya elasticidad renta de la demanda es positiva. Como su propio nombre indica es el caso habitual. A su vez se pueden distinguir dos tipos de bienes normales:
a) Los bienes necesarios son aquellos bienes con una elasticidad entre 0 y 1. Se trata de bienes cuyo consumo aumenta con la renta, pero menos que proporcionalmente. Los bienes que más necesita la gente son bienes necesarios, ya que al aumentar la renta de los individuos su consumo no disminuye, pero aumenta poco.
b) Los bienes de lujo son aquellos que tienen una elasticidad superior a 1. Su consumo, no solamente aumenta, sino que además aumenta más que proporcionalmente. Cuando aumenta la renta, una parte muy importante del incremento de la renta se destina al consumo de estos bienes; cuando disminuye la renta, son los primeros en dejar de consumirse.  Se denominan bienes de lujo pero no tienen por qué ser cosas como joyas y artículos de lo que se entiende como «industria del lujo». Simplemente es una denominación para designar este tipo de bienes. Por ejemplo, puede haber muchos países que, si dispusiesen de una mayor renta, una proporción importante de ese incremento la destinarían a sanidad. Para estos países, dado que la elasticidad renta de la demanda de sanidad es alta, la sanidad es un bien de lujo.  
La elasticidad cruzada de la demanda
          La elasticidad cruzada de la demanda mide las variaciones porcentuales que tiene la demanda de un bien ante un cambio en el 1% del precio de otro bien. Entre otras  muchas cosas, es interesante este concepto, porque hay empresas que producen  varios productos y tienen que tener en cuenta cómo afecta la variación en los precios de uno de los bienes que producen a la demanda de los otros bienes que producen. Se pueden clasificar los bienes en función de su elasticidad cruzada en:
1) Bienes independientes si la elasticidad cruzada es cero. Estos bienes son aquéllos en los que, ante cambios en el precio de uno de ellos, la demanda del otro no varía. Son bienes que no están relacionados.
2) Bienes complementarios son aquéllos que tienen una elasticidad cruzada negativa, es decir, aquellos que, al aumentar el precio de uno de ellos disminuye la demanda del otro bien. Son bienes que se consumen juntos y, al aumentar el precio de uno de ellos disminuye la demanda de ese bien y como consecuencia, ya que se consumen juntos, la del otro bien. Por ejemplo son bienes complementarios las pelotas de tenis y las raquetas de tenis.
3) Bienes sustitutivos son aquellos en los que la elasticidad cruzada de la demanda es positiva, es decir, que al aumentar el precio del uno aumenta la demanda del otro. Los bienes sustitutivos se consumen el uno en lugar del otro. Así, al aumentar el precio de uno de ellos y disminuir su demanda, aumenta la del otro. Un ejemplo podría ser el del azúcar y la miel.
 
 
Publicado en Conceptos generales, Microeconomía | Etiquetado , , , , , , , , , , , , | 5 comentarios

¿Pudo ser interesante la inversión en participaciones preferentes?


En mi opinión, no resultaba interesante, prácticamente bajo ninguna circunstancia. Para explicar por qué considero que no lo eran, comparemos las participaciones preferentes con otros dos instrumentos financieros: uno de riesgo bajo, los depósitos a plazo fijo; otro de riesgo mayor, las acciones. Seguir leyendo

Publicado en Finanzas, Opiniones | Etiquetado , , , , | Comentarios desactivados en ¿Pudo ser interesante la inversión en participaciones preferentes?

La elasticidad en economía


El concepto de elasticidad en economía nos permite valorar de una forma muy expresiva cómo los cambios en diferentes factores de los que depende afectan a alguna variable de nuestro interés. Seguir leyendo

Publicado en Microeconomía | Etiquetado , , , , , , | 3 comentarios

Los precios corrientes, constantes y en paridad de poder de compra


          En una entrada anterior hablaba del Producto Interior Bruto y decía que teníamos que considerar unos precios concretos para calcularlo. Eso mismo sucede con otras magnitudes de valor. Las tres formas principales de medir los precios son los precios corrientes, los precios constantes y los precios en paridad de poder de compra.

Los precios corrientes

          Las magnitudes que se miden a precios corrientes utilizan los precios de ese mismo período. En ocasiones, se habla de magnitudes nominales o monetarias, que es lo mismo que magnitudes a precios corrientes. Para comprender mejor qué son los precios corrientes se puede utilizar un ejemplo con las tasas de variación de los salarios. Imaginemos un trabajador que cobra 1000 unidades monetarias al mes en un año determinado. Supongamos que ese año la inflación es de un 100%. El trabajador de nuestro ejemplo, al año siguiente, cobra 1500 unidades monetarias. Si consideramos los precios corrientes, diremos que, en el año siguiente, cobra 1500 unidades monetarias. La tasa de variación de su salario, en términos nominales o a precios corrientes, es de un 50%. Pero el trabajador ha perdido poder adquisitivo, dado que la inflación ha sido de un 100% y su salario solamente ha subido un 50%. Para tratar este problema existen los precios constantes, de los que hablaré más tarde.

          Los precios corrientes son muy útiles para su utilización en cocientes de magnitudes. Por ejemplo, si la persona de nuestro ejemplo quiere calcular la proporción de su sueldo que dedica a pagar la hipoteca utilizará lo que le cuesta la hipoteca y lo dividirá por su salario a precios corrientes. Otro ejemplo sería el gasto público dedicado a policía como porcentaje del Producto Interior Bruto. Para calcular ese porcentaje utilizaríamos los precios de ese año, los precios corrientes, en ambas magnitudes.

Los precios constantes

          Los precios constantes son una forma de valorar las magnitudes al precio de un momento dado. A las magnitudes así valoradas se las denomina magnitudes reales. Así, por ejemplo, para calcular el PIB de un país a precios constantes, utilizaremos los precios de ese país de un año determinado, que denominaremos año base, y cada uno de los años que consideremos multiplicaremos las cantidades producidas por los precios de ese año base. Lo que pretenden los precios constantes es descontar la inflación. En nuestro ejemplo anterior, el trabajador que el segundo año ganaba 1500 unidades monetarias a precios corrientes en el segundo año, ganará ese segundo año 750 unidades monetarias a precios constantes del primer año. La explicación es que, como la inflación del período había sido del 100%, a precios constantes del primer año una unidad monetaria del segundo año solamente vale media unidad monetaria. De este modo, podemos decir que el trabajador ha perdido el 25% de su poder adquisitivo (250 de las 1000 unidades monetarias).

          Los precios constantes tienen una de sus principales aplicaciones en el cálculo de tasas de variación. Así, por ejemplo, cuando queremos medir el crecimiento del PIB, ese crecimiento que tanto aparece en la prensa, nos referimos al crecimiento del PIB a precios constantes, o PIB real que también se denomina. Se hace así porque los valores son el producto de cantidades por precios. Si lo que nos interesa es valorar cómo ha crecido una cantidad, utilizamos los mismos precios en los períodos que vamos a comparar para desprendernos del efecto que tiene la variación de los precios en la variación de los valores.

Los precios en paridad de poder de compra

          Los precios en paridad de poder de compra o paridad del poder adquisitivo vienen a resolver el problema de la comparación de diferentes países o territorios. Como cada país tiene sus propios precios, particularmente en los bienes que no están sujetos al comercio internacional (como los inmuebles, por poner un ejemplo) es interesante hacer la comparación con los mismos precios en todos los países. Siguiendo con el ejemplo del PIB podemos utilizar, por ejemplo, los precios de los EEUU para todos los países que deseemos comparar.

Publicado en Conceptos generales | Etiquetado , , , , | 2 comentarios

El Banco de España alerta sobre el efecto composición en los salarios


En su reciente Boletín Económico de febrero, el Banco de España ha publicado un interesante artículo de Sergio Puente y Sofía Galán sobre los efectos de composición en la evolución de los salarios en España en los últimos años. Seguir leyendo

Publicado en Opiniones | Etiquetado , , , , , , , , | Comentarios desactivados en El Banco de España alerta sobre el efecto composición en los salarios

¿Qué es el Producto Interior Bruto?


El Producto Interior Bruto (PIB) es el valor de todos los bienes finales que son producidos en una economía, por nacionales y extranjeros, a lo largo de un período sin descontar la depreciación del capital. En definitiva, es una medida de la producción de un país a lo largo de un periodo, normalmente de un año. Pero intentemos descifrar la definición. Seguir leyendo

Publicado en Contablidad Nacional, Macroeconomía | Etiquetado , , , , , , , , , | 8 comentarios

La economía, los economistas y la situación económica


Comienzo a escribir este blog porque me preocupa la visión, a mi modo de ver desacertada, que se extiende cada vez con mayor fuerza sobre la economía (la rama del conocimiento), sobre los economistas y, por encima de todo, de la situación económica. Seguir leyendo

Publicado en Opiniones | Etiquetado , , , | Comentarios desactivados en La economía, los economistas y la situación económica

La definición de economía


Cuando alguien se pregunta acerca de qué es la economía, es probable que recurra al diccionario de la Real Academia Española. En la tercera acepción de la palabra el diccionario define la economía como la “ciencia que estudia los métodos más eficaces para satisfacer las necesidades humanas materiales, mediante el empleo de bienes escasos”.  Esta definición puede que nos deje algo fríos. Seguir leyendo

Publicado en Conceptos generales | Etiquetado , , , , , , , , , , | 1 comentario