La política turística española (II): el turismo y la sostenibilidad del mundo rural


En esta otra entrada hablaba de los recursos turísticos y de la importancia de su sostenibilidad. En el mundo rural, muchos de esos recursos turísticos son recursos naturales, artísticos, históricos o culturales que también son explotados por otras actividades, fundamentalmente del sector primario. El turismo puede ayudar su conservación y sostenibilidad. Eso exige garantizar la mejor convivencia con otras actividades que también los explotan  y una conducta responsable que evite la sobreexplotación, la degradación de esos recursos u otro tipo de conductas por parte de las empresas turísticas o de los visitantes que perjudiquen la sostenibilidad. El turismo puede servir de ayuda en esa tarea  pero, mal explotado, se puede convertir en el mayor enemigo de la sostenibilidad de todos esos recursos.

En el mundo rural el turismo convive con diversas actividades, pero de una forma muy destacada con actividades del sector primario. Coincide con la agricultura, la ganadería, la pesca, las explotaciones forestales, con minas y canteras, etc. Las actividades que se desarrollan están muy relacionadas con la explotación de recursos naturales, que son precisamente los que atraen una buena parte del turismo en el mundo rural, junto con el patrimonio histórico. Así, la costa en un pueblecito de pescadores es el lugar donde se desarrollan, por ejemplo, la pesca de bajura o la acuicultura, pero también el lugar donde se encuentran las playas y acantilados que atraen a los visitantes. En los montes se desarrollan actividades, entre otras, actividades forestales y ganaderas; pero también los montes son lugar de atracción de visitantes.

Creo que la exigencia de mayores requisitos, y el control de su cumplimiento, en torno al conjunto de actividades que explotan los recursos naturales se hará cada vez más necesario. En cierta medida, esa mayor exigencia hace patente que los habitantes del mundo rural son, o al menos deben ser,  guardianes de los recursos naturales. El medio natural que conocemos es fruto, entre otras cosas, de la actividad humana. Deben pervivir aquellas actividades humanas que tradicionalmente lo han hecho sostenible, pero deben desaparecer aquellas actividades que sobreexploten los recursos. Otras actividades que no son tradicionales se pueden hacer necesarias para garantizar la conservación y sostenibilidad de los recursos naturales.

Los dos grandes enemigos de esos recursos naturales son, por un lado la sobreexplotación  y las malas prácticas, y por otro el abandono. En los casos de sobreexplotación de unos determinados recursos naturales hay que buscar la forma de reducir la actividad, pero eso implica que mucha gente pierda su trabajo. Existen dos alternativas al paro y la pobreza de los habitantes de esas zonas: la emigración o encontrar una alternativa laboral. Sea cual sea la alternativa que tome el individuo, el turismo puede aliviar considerablemente los problemas. Por una parte, una proporción de los trabajadores que estaban empleados en las actividades que se reducen pueden ser aptos para trabajar en actividades turísticas, que de este modo evitan que se encuentren en desempleo. Por otro lado, una proporción de los que se queden sin empleo marcharán, por lo que, si la disminución del empleo en la actividad sobreexplotadora del recurso es importante y esa proporción de emigrantes es grande, puede haber un impacto importante en la población del lugar. La llegada de nuevos habitantes dedicados a la actividad turística puede ser una alternativa para paliar la despoblación.La despoblación puede  conducir al abandono, gran enemigo de los recursos naturales. El abandono puede ser, por ejemplo, la perfecta puerta de entrada para la acumulación de residuos, o el crecimiento de especies invasoras. El turismo puede ayudar a fijar la población, al atraer comercio y otro tipo de actividades económicas que hacen más sencilla la vida en el mundo rural. De lo que se trata es de que aquellas personas que más capacitadas están para desarrollar actividades relacionadas con la explotación de los recursos naturales no se marchen.

Otro aspecto importante del mundo rural, es el propio casco de los pueblos como recurso turístico, como parte de un patrimonio histórico, artístico y cultural. Para garantizar la llegada de visitantes hay que conservar ese patrimonio. Pero esa conservación es condición necesaria  pero no suficiente para la llegada de turistas, además se requiere dotar al pueblo de determinadas infraestructuras y servicios que hagan posible esa afluencia de turistas. Un caso  muy claro son las infraestructuras de transporte. Si el pueblo tiene una comunicación muy complicada no tendrá muchos visitantes. Sin embargo, y esto es sumamente importante, en muchos casos la inversión que supone la dotación de determinadas infraestructuras y servicios no compensa socialmente por su elevado coste. Dos casos clarifican que el turismo, aunque puede ayudar, no es la solución a todos los problemas de sostenibilidad del patrimonio natural y cultural del mundo rural. El primero es el caso en el que el proyecto de desarrollo turístico impacta degradando los recursos naturales sobre los que se asienta. Es el caso típico de la construcción de un gigantesco aparcamiento junto a una playa o una carretera de gran anchura y circulación que cruza como una cicatriz una montaña para llegar a esa montaña. Hemos mejorado la accesibilidad a ese recurso a costa de degradarlo. Otro caso muy claro es el de la modernización de los pueblos. Un pueblo es un elemento vivo, no algo que ha quedado petrificado a lo largo de la Historia, pero la inclusión de elementos modernos ha de ser respetuosa con la conservación de los antiguos, debe guardarse un orden, de lo contrario la modernización que tendría que hacer sostenible el pueblo termina con su patrimonio.

Finalmente, del mismo modo que se debe exigir a las actividades del sector primario una conducta sostenible con el recurso natural, esa misma exigencia ha de realizarse al sector turístico, evitando cualquier práctica que conduzca a la sobreexplotación. También es muy importante la promoción y vigilancia de que las conductas de los visitantes son respetuosas con el medio natural y con el patrimonio histórico, artístico y cultural. El visitante debe ser convenientemente informado de las pautas respetuosas que ha de seguir en su visita.

Acerca de Gonzalo García Abad

Licenciado en Economía con amplio interés en la Fiscalidad, la Contabilidad, las Finanzas y el Derecho.
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