La probabilidad de que un inmigrante encuentre trabajo


 Uno de los argumentos más famosos de quienes son radicalmente contrarios a la inmigración es que, según ellos, no encontrarán trabajo al llegar al país de destino si este país tiene una elevada tasa de paro. ¿Puede la tasa de paro considerarse como una aproximación razonable de la probabilidad de que un inmigrante encuentre trabajo?

Si cogemos un trabajador activo al azar en un país, la probabilidad de que se encuentre en el paro es la tasa de paro. Pero eso no significa que quien llega desde fuera tenga que tener esa misma probabilidad de encontrarse en paro. Hay muy diversas situaciones.

Hay inmigrantes que regresan a un país donde ya han vivido, incluso a desarrollar trabajos que ya han desarrollado y para el mismo empleador. Normalmente vienen sabiendo que el trabajo es suyo.

Hay inmigrantes que vienen atraídos por la información facilitada por contactos personales. En un momento dado, en un país hay un incremento importante del requerimiento de determinado tipo de trabajadores. Quien llega y ve que hay trabajo en un determinado sector da aviso a familiares, amigos o conocidos que sabe que pueden desarrollar ese tipo de trabajo. La probabilidad de que encuentren trabajo es alta porque precisamente buscan sus opciones en mercados donde se demanda mucho su perfil. Uno de los problemas de este grupo es que pueden llegar cuando hay mucho empleo en un sector, pero sufrir con especial intensidad la llegada de la crisis a sectores muy dependientes de la coyuntura económica.

Quien sale huyendo de su país por dificultades materiales, por problemas personales, por persecución política u otras razones lo tiene más complicado. Normalmente busca la vía de escape más accesible. Puede ser el país más cercano, puede ser un país con vínculos reforzados con su país de origen, puede ser que busque el país cercano más acogedor. Pero es muy probable que ese país no se ajuste a su perfil. Además, la extraordinaria situación de necesidad le puede llevar a tomar decisiones precipitadas.

Y luego hay que tener en consideración que muchos inmigrantes llegan en grupo, un ejemplo claro de ello son los matrimonios que viajan al mismo tiempo a un país extranjero en busca de empleo. Puede haber un miembro de ese grupo que tenga una alta probabilidad de encontrar empleo, pero eso no es garantía para el resto.

Una proporción importante de inmigrantes tienen un gran desconocimiento de la situación laboral de un país. Para solucionar ese problema pueden recurrir a intermediarios. Ese sería el caso, por ejemplo,  de quien realiza una determinada estancia de estudios en el extranjero con el fin de encontrar posibilidades de contacto con las que encontrar trabajo en ese país. Pero también es el caso de quien cae en manos de una mafia. Quienes caen en manos de una mafia tienen escasas probabilidades de lograr sus objetivos.

Hay que buscar mecanismos que contribuyan a reducir la falta de información. La inmigración es, entre otras cosas, una herramienta para resolver cuellos de botella en la economía de un país. En un momento dado puede suceder que se incremente la demanda de un determinado tipo de trabajadores, normalmente porque se ha incrementado la demanda del producto en el que trabajan. También puede suceder que se encarezca mucho el coste de un determinado tipo de trabajadores; porque en todos las ocupaciones, superados determinados límites, puede resultar complicado encontrar trabajadores disponibles. Existen beneficios de resolver esos cuellos de botella. Para los consumidores y las empresas clientes de esos sectores podría suponer una oportunidad para poder adquirir los bienes y servicios en cuya producción trabajarán esos nuevos trabajadores que llegan del extranjero a un menor coste. Para los proveedores de las empresas que contraten a esos trabajadores llegados del extranjero supone un incremento de la demanda, porque su cliente demandará más sus productos al incrementar su producción.

Las empresas multinacionales tienen la capacidad de buscar trabajadores allá donde se encuentren, incluso para fases aisladas de su producción. Por ello tienen un menor problema con este tipo de cuellos de botella. Si en un momento dado una parte de su producción se encarece mucho por falta de trabajadores en el lugar donde vienen desarrollando una determinada actividad es muy probable que un posible aumento de la producción se destine a otro país donde no exista ese problema. También tienen la posibilidad de hacer procesos de selección internacionales, buscando por sus propios medios trabajadores que cumplan los requisitos que necesitan en otros países.

El principal problema es el problema que tienen empresas más pequeñas. Cuando se genera un cuello de botella que encarece mucho un determinado tipo de trabajo estas empresas tendrían un teórico incentivo a buscar una forma de solucionarlo, pero la realidad es más compleja. Se enfrentan al problema organizativo, al no tener los recursos de una muntinacional para buscar trabajadores en cualquier parte del mundo.  Y sobre todo se presenta un problema de incentivos. En muchos casos hablamos de empresarios que tienen en su propio trabajo una de sus principales fuentes de ingresos. Pensemos en los trabajadores autónomos que trabajan en sectores donde no existe comercio internacional. El autónomo es en parte empresario, pero también en parte trabajador. Si en su sector se genera un cuello de botella con importante encarecimiento de los costes salariales se ve perjudicado como empresario, ya que pierde oportunidades de reducir costes y poder incrementar sus ventas. Pero, por otro lado, como trabajador se ve beneficiado, ya que podrá cobrar más por sus servicios.

En algunas ocasiones, este tipo de cuellos de botella se resuelven con algún tipo de integración vertical. El cliente que ve encarecidos sus productos puede, si dispone de los recursos necesarios para llevar a cabo procesos internacionales de selección, buscar trabajadores en otros países para llevar esa actividad económica por sí mismo. Eso se puede producir cuando tiene un peso importante dentro de la clientela del sector, porque de lo contrario se enfrenta a la posibilidad de que los trabajadores que encuentra, al llegar busquen mejores opciones. También se puede encontrar una barrera en la negociación colectiva. En otros casos puede ser el proveedor el que se lance a ampliar sus actividades, desarrollando las de su antiguo cliente.

Puede ser muy importante el fortalecimiento de cauces para la mejora de la información, como empresas e instituciones públicas que se dediquen a informar, por un lado, a quienes han decido marchar de su país de dónde existe este tipos de cuellos de botella y, por otro lado, a las empresas de dónde pueden encontrar trabajadores que cumplan, o estén en condiciones de cumplir,  el perfil requerido. Eso puede incrementar sustancialmente la probabilidad de que un inmigrante pueda encontrar trabajo al llegar a un determinado país.

Acerca de Gonzalo García Abad

Licenciado en Economía con amplio interés en la Fiscalidad, la Contabilidad, las Finanzas y el Derecho.
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