Discriminación salarial y competencia


 La discriminación salarial es uno de los fenómenos laborales que más interés suscitan. Dos trabajadores con la misma productividad pueden cobrar salarios diferentes. La discriminación de salarios puede tomar diferentes formas, pero la más frecuente es aquella que usa como referencia las características de los trabajadores. Por ejemplo, pueden cobrar distinto salario quienes tienen distinto sexo, edad, procedencia geográfica, religión, etc. El entorno en el que actúa la empresa tiene una influencia significativa. Es muy importante la existencia o ausencia de competencia en los mercados, tanto en el del producto que venden como en el de trabajo.

Es importante tener en cuenta que la discriminación se produce cuando la productividad es la misma, o mejor dicho, el ingreso que obtiene por la productividad del trabajador. O visto de otra manera, cuando existen diferencias de salario que no se justifican por la diferencia en la productividad. Puede haber un trabajador que es un poco más productivo que otro, pero cobra mucho más que el otro.  Un caso un poco particular es aquél en el que ambos trabajadores producen la misma cantidad de producto, pero no es valorada de la misma manera por los consumidores. Existen casos en los que son los consumidores los que discriminan los productos que son producidos por un grupo u otro de personas, aunque las características sean idénticas.

La competencia en  el mercado de productos y la discriminación salarial

En competencia perfecta, como explicaba aquí,  las empresas entrarán o saldrán de un mercado hasta que, a largo plazo, el beneficio económico sea nulo. Eso significa que el capital que se destina a la producción de ese bien estará remunerado a una tasa normal, la normal para su nivel de riesgo. Imaginemos que existiese la posibilidad de que una empresa decidiese pagar más a los trabajadores que provienen de su municipio que a los que vienen de fuera. Si así fuese, para producir una misma cantidad del bien, tiene que pagar una cantidad mayor de la que pagan sus competidores. Como paga más a unos determinados trabajadores que tienen la misma productividad estará  incurriendo en mayores costes que los demás. Si los demás obtienen una remuneración del capital normal de acuerdo al nivel de riesgo, ese empresario que discrimina obtendrá un beneficio (por el mayor coste) que le llevará a una reducción por debajo de lo normal de sus beneficios. Eso supondrá que ya no compensa seguir en esa actividad, puesto que se pueden obtener beneficios mayores asumiendo el mismo riesgo, o se puede obtener el mismo beneficio con un menor riesgo. Ese empresario tendrá que cerrar.

Pero puede suceder que el empresario, pese a todo, obtiene un beneficio que va más allá de lo que le puedan ofrecer las ventas. Puede suceder que obtenga satisfacción de pagar más a los miembros de ese grupo al que él prefiere pagar más. Si esa satisfacción le compensa, puede pervivir un negocio poco rentable.

Imaginemos que, en lugar de pagar más a un grupo de lo normal, el empresario encuentra un grupo que está dispuesto a cobrar menos. Si así fuese, podría producir más barato y podría poner un precio más barato. Si el resto de empresarios no hacen lo mismo, se verán desplazados del mercado. De esa forma lo que sucederá es que se tenderá a contratar a menos trabajadores del grupo que exige más salario y más del que exige un salario menor.

La competencia perfecta en el mercado de trabajo

Si existe competencia en los mercados de trabajo, eso implica que las empresas son salarioaceptantes, es decir, tienen que aceptar el salario que hay en el mercado porque tienen un tamaño pequeño en relación al conjunto del mercado. Por ejemplo, una empresa monopolista, no puede influir, en principio, en el salario que pagará al secretariado de dirección, porque hay muchísimas empresas que producen otros productos, pero que necesitan del secretariado de dirección. Si ofrece salarios más bajos, los trabajadores querrán trabajar en otras empresas. Sin embargo, al no tener la presión de la competencia en el mercado en el que ofrece su producto, sí que tiene margen para ofrecer un salario más alto a algunos trabajadores, es decir, efectuar una discriminación favorable a ese grupo de trabajadores. Al ofrecer salarios más elevados a un determinado grupo de trabajadores se producirá un aumento del número de personas que querrán entrar a trabajar en esa empresa que pertenezcan a ese grupo favorecido. Eso puede traducirse en dos posibles situaciones:

A)Podría darse la circunstancia de que la empresa contrate a más trabajadores de ese grupo. Puede darse la circunstancia de que los miembros de ese grupo tengan una característica en común pero no relación entre sí. Ese puede ser el caso de la discriminación sexual. Dos hombres o dos mujeres no tienen que conocerse por el hecho de pertenecer al mismo sexo. Sin embargo, sí hay grupos que implican una relación entre sus miembros. Ejemplos de ello serían los habitantes del mismo barrio o los miembros de una misma familia. Habrá un conjunto de relaciones entre ellos. Cuando una empresa decide contratar preferentemente a los miembros de un grupo concreto, está lanzando una oferta de compromiso con ellos. Es decir, ofrece unas mejores condiciones a cambio de una mayor implicación, de un mayor esfuerzo. Al empresario le es muy complicado saber si los trabajadores a su cargo se esfuerzan cuanto pueden o reservan sus esfuerzos, pero confía en que los miembros de ese grupo se vigilen los unos a los otros con el fin de que el esfuerzo no decaiga. Si el esfuerzo de uno de los miembros del grupo decae, eso puede perjudicar al resto, ya que, aunque el empresario no sepa por qué no se han cumplido los objetivos, si observa que los objetivos no se cumplen, y puede romper su compromiso con el conjunto. Lo que persigue el empresario es que los miembros del grupo se esfuercen más en vigilar que la gente se esfuerce todo lo que pueda y emplearán sus relaciones fuera del ámbito laboral para asegurarse de ello.

B)El empresario paga más a un determinado grupo, pero no contrata a más personas. Lo que sucederá es que más personas de ese grupo estarán dispuestas a trabajar en esa empresa por lo que, si contrata a los mismos que antes, estará generando paro entre los miembros de ese grupo.¿Para qué? Lo puede hacer con el objetivo de que los miembros de ese grupo que permanezcan en la empresa se esfuercen más, ya que existen fuera muchos que estarían dispuestos ha realizar su trabajo por el mismo salario, y hasta por un salario menor.

Lo normal suele ser que falte la competencia, de manera que la empresa pueda tomar decisiones.

Acerca de Gonzalo García Abad

Licenciado en Economía con amplio interés en la Fiscalidad, la Contabilidad, las Finanzas y el Derecho.
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